No tener el capital para pagar el sistema al contado no significa que un proyecto solar no sea viable. Existen varios modelos de mercado donde otra empresa pone el capital, y tú pagas con parte de lo que ya estás ahorrando.
Como evaluamos tu proyecto de forma independiente, te explicamos las alternativas reales que existen en el mercado chileno — sin venderte una en particular. Tú decides cuál calza mejor con tu operación.
Pagas el sistema al contado o con financiamiento propio (bancario o leasing financiero). Eres dueño del sistema desde el primer día, y todo el ahorro generado es tuyo, sin compartirlo con un tercero. Es la opción con mejor retorno en el largo plazo, si cuentas con el capital o el crédito disponible.
Una empresa de leasing es dueña del equipo y tú pagas una cuota mensual fija por usarlo, generalmente con opción de compra al final del contrato. No hay desembolso inicial grande, y tu cuota suele ser menor que el ahorro que genera el sistema — la diferencia es tu ahorro neto mes a mes.
Un tercero financia, instala y opera el sistema en tu terreno o techo, sin costo inicial para ti. Tú simplemente compras la energía que el sistema genera, a un precio por kWh más bajo que el de tu distribuidora actual, durante un plazo pactado (típicamente 10 a 20 años). El riesgo de operación y mantención lo asume el proveedor.
La ESCO financia e instala el proyecto, y se paga con una parte de los ahorros que el sistema genera en tu cuenta eléctrica — generalmente con un ahorro garantizado. Si el sistema no rinde lo prometido, es la ESCO quien asume ese riesgo, no tú. Es un modelo pensado para que el proyecto se pague solo, desde el primer mes.
Un desarrollador construye y opera el sistema por un período determinado (recuperando su inversión con la venta de energía o un contrato de servicio), y al final del plazo, la propiedad del sistema se transfiere a tu empresa sin costo adicional. Combina lo mejor de un PPA en el corto plazo con la propiedad total en el largo plazo.
Depende de tu capacidad de inversión, tu horizonte de permanencia en el sitio, y cuánto riesgo operacional quieres asumir tú versus transferirle a un tercero. No hay una respuesta única — por eso evaluamos tu caso primero, y te dejamos en contacto con las empresas que ofrecen el modelo que mejor calza contigo.
Cuéntanos tu situación y te ayudamos a identificar qué modelo tiene más sentido para tu empresa.